martes, 5 de abril de 2016

Retalías.

1.- Para ser el jefe.Una araña en su casita,con su hijo teje y teje,
soy más listo que toditos,y desde ahora soy el Jefe.

2.- Para salvar en los juegos.Pongo la manopor mi compañeroy por mí primero.
3.- Para contar.

A la vuelta de mi casa, 
Me encontré con Pinocho, 
Y me dijo que contara 
hasta ocho. 
Pin, uno, pin, dos, 
pin, tres, pin, cuatro, 
pin, cinco, pin, seis,
pin, siete, pin, ocho...

4.- La gallina Francolina.
La gallina Francolina
puso un huevo en la cocina.
puso uno, puso dos,
puso tres, puso cuatro,
puso cinco, puso seis,
puso siete, puso ocho,
puso un pan de bizcocho.

5.- El pez.
En un café
se rifa un pez,
al que le toque
el número tres.
1, 2 y 3.

Cuentos.

LA BOBINA MARAVILLOSA
 Erase un principito que no quería estudiar. Cierta noche, después de haber recibido una buena regañina por su pereza, suspiro tristemente, diciendo:
¡Ay! ¿Cuándo seré mayor para hacer lo que me apetezca?
Y he aquí que, a la mañana siguiente, descubrió sobre su cama una bobina de hilo de oro de la que salió una débil voz:
Trátame con cuidado, príncipe.
Este hilo representa la sucesión de tus días. Conforme vayan pasando, el hilo se ira soltando. No ignoro que deseas crecer pronto... Pues bien, te concedo el don de desenrollar el hilo a tu antojo, pero todo aquello que hayas desenrollado no podrás acomodarlo de nuevo, pues los días pasados no vuelven.
El príncipe, para cerciorarse, tiro con ímpetu del hilo y se encontró convertido en un apuesto príncipe. Tiro un poco mas y se vio llevando la corona de su padre. ¡Era rey! Con un nuevo tironcito, inquirió:
Dime bobina ¿Cómo serán mi esposa y mis hijos?
En el mismo instante, una bellísima joven, y cuatro niños rubios surgieron a su lado. Sin pararse a pensar, su curiosidad se iba apoderando de él y siguió soltando mas hilo para saber como serian sus hijos de mayores.
De pronto se miró al espejo y vio la imagen de un anciano decrépito, de escasos cabellos nevados. Se asustó de sí mismo y del poco hilo que quedaba en la bobina. ¡Los instantes de su vida estaban contados! Desesperadamente, intento enrollar el hilo en el carrete, pero sin lograrlo.
Entonces la débil vocecilla que ya conocía, habló así:
Has desperdiciado tontamente tu existencia. Ahora ya sabes que los días perdidos no pueden recuperarse. Has sido un perezoso al pretender pasar por la vida sin molestarte en hacer el trabajo de todos los días. Sufre, pues tu castigo.
El rey, tras un grito de pánico, cayó muerto: había consumido la existencia sin hacer nada de provecho.

FIN.


EL HONRADO LEÑADOR 
Había una vez un pobre leñador que regresaba a su casa después de una jornada de duro trabajo. Al cruzar un puentecillo sobre el río, se le cayó el hacha al agua.
Entonces empezó a lamentarse tristemente: ¿Cómo me ganaré el sustento ahora que no tengo hacha?
Al instante ¡oh, maravilla! Una bella ninfa aparecía sobre las aguas y dijo al leñador:
Espera, buen hombre: traeré tu hacha.
Se hundió en la corriente y poco después reapareció con un hacha de oro entre las manos. El leñador dijo que aquella no era la suya. Por segunda vez se sumergió la ninfa, para reaparecer después con otra hacha de plata.
Tampoco es la mía dijo el afligido leñador.
Por tercera vez la ninfa busco bajo el agua. Al reaparecer llevaba un hacha de hierro.
¡Oh gracias, gracias! ¡Esa es la mía!
Pero, por tu honradez, yo te regalo las otras dos. Has preferido la pobreza a la mentira y te mereces un premio.
FIN.

lunes, 4 de abril de 2016

Fábulas

1.- El león y el ratón.
Conviene que seamos generosos con todo el mundo, en la medida de nuestras fuerzas, pues con frecuencia necesitamos la ayuda de alguien más débil que nosotros… De esta verdad dará fe la fábula siguiente:
Un día que salió un ratoncillo de su agujero, muy aturdido, fue a caer entre las garras de un león. El león, rey de los animales, se mostró muy generoso y decidió no comerle y perdonarle  la vida. Pero aquella generosidad no había sido gratuita, y el león había visto en el insignificante ratón a un importante aliado.
Aquel fiero animal, había caído en unas redes de las cuales no podía escapar, y de nada le servían sus rugidos y sus temibles garras. En cambio, el ratoncillo… ¡qué bien se movía entre las redes! De este modo, trabajó a fondo con sus minúsculos dientes hasta roer la malla, y conseguir devolverle el favor al león de perdonarle la vida, desarmándole todos los nudos de la malla.
Y es que…consigue más la paciencia y el tiempo, que la ira y la fuerza bruta.
2.- El egoísta.
Érase una vez un hipopótamo que tomaba el autobús muy, muy temprano, para acudir a su trabajo. Pero este hipopótamo, en lugar de guardar su sitio en la cola como hacían los demás, no dudaba en imponerse a todos a fuerza de empujones y manotazos hasta verse el primero de la fila. Con frecuencia este hipopótamo egoísta causaba peleas enturbiando el buen ambiente del vecindario.
No contento con situarse por la fuerza el primero, una vez se encontraba en el autobús, el hipopótamo subía a lo bruto repartiendo sin vergüenza codazos y pescozones a sus pobres compañeros de viaje hasta que conseguía hacerse también con el asiento que mejor le pareciese. El hipopótamo no reparaba en las formas a la hora de salirse con la suya.
Una vez en el asiento elegido, el hipopótamo abría un periódico amarillento y lo extendía al máximo posible con el fin de tapar la cara y agobiar a su compañero de asiento. Además, y por si esto fuera poco, le daba por toser y bostezar con la boca abierta y a un buen volumen, con el único fin de molestar y fastidiar a todo el mundo.
A la hora de salir del autobús, el hipopótamo lo hacía del mismo modo que había entrado, arrollando con sus fuertes pisotones a los viajeros del autobús que se situaban delante para salir el primero. ¡Qué alivio sentían todos cuando pisaba la calle y parecía alejarse!
Que mala consejera es la envidia, como muestra esta historia. Y es que, amiguitos, es importante recordar que para vivir en sociedad y no ser temidos ni rechazados, hemos de preocuparnos por el bienestar de los demás como si fuera el propio evitando molestar a nadie y mostrando en cada paso nuestra buena educación.
3.- El tigre que se mordía las uñas.
Érase una vez un tigrito muy travieso y nervioso que tenía la costumbre de morderse las uñas. Con mucha frecuencia, su madre le seguía los pasos, tratando de sorprenderlo en el momento justo de llevarse las patas a la boca, y poder así reprenderlo con razón. Ella probó diferentes métodos, pero llegó a convencerse de que era imposible persuadir a su hijo de lo nocivo que era ese hábito. Aun así, no pasaba día sin que regañase al tigrito:
  • Deberías observar a tus amiguitos. Ellos tienen las uñas largas y lustrosas. Se sienten orgullosos de lucirlas. Tú, en cambio… ¡oh, qué disgustos me das con tu costumbre! – Se quejaba la mamá.
  • ¡Buah! No veo nada malo en morderme las uñas, mamá. – Respondía el tigrito con un gesto travieso, mientras seguía muerde que te muerde.
Llegó la primavera y, como siempre, el tigrito se fue al bosque para jugar con sus amiguitos. Esta vez le acompañaban dos de ellos. Corretearon largo rato de acá para allá; de pronto, uno de los amigos del tigrito vio que un pájaro se posaba en las ramas de un árbol; sin pensarlo dos veces, empezó a trepar veloz como el rayo. Naturalmente, nuestro tigrito intentó imitar a sus compañeros de juegos, pero se encontró con que no tenía uñas.
  • ¡Oh, no puedo agarrarme al tronco de este árbol! Si tuviera uñas como ellos… – Exclamó el tigrito.
Lleno de vergüenza, fue a esconderse detrás de un matorral. Mientras sus amigos intentaban cazar al pájaro, el tigrito se hizo el firme propósito de no volver a morderse las uñas.
La experiencia es la mejor maestra.

Rimas.

1.- Fausto el gato.
Mi gato fausto
camina por el pasto, 
y de un solo salto 
regresa a su canasto.

2.-Cinco deditos.
Uno es el dedito que apunta al sol.
Dos son los cuernos del caracol.
Tres son las patas del banco fuerte.
Cuatro son los árboles rodeando la fuente.
Cinco ratones muy asustados,
O cinco soldados muy bien formados.
3.-Conejito
El conejo rabito
se metió en su huequito
calentito se durmió
de mañana despertó
se comió su zanahoria
y acabó con esta historia.


4.-Serpiente.
Sista la serpiente
vive sonriente
y usa la sombrilla
cuando se sienta en la silla.

5.- Pilares.
En la vida hay 6 pilares
que tú los debes seguir,
siembra siempre el respeto
y en tu vida se feliz.

Adivinanzas.

1.- A comer.


Subo llena,
bajo vacía,si no te das prisa,la sopa se enfría.

Respuesta: la cuchara
2.- En el mar.
Reina de los mares,
su dentadura es muy buena,

nunca va vacía,
es porque va llena.
Respuesta: la ballena.
3.- La comida.
Siempre de comida voy cargado,
la cuchara se vacía,
pero como estoy muy duro,
nunca soy tragado.
Respuesta: el plato
4.- Para escribir.
Por dentro soy carbón,
por fuera soy madera,
viajo en tu estuche
y me llevas a la escuela.
Respuesta: el lápiz
5.- En la cara.
Resultado de imagen para boca dibujo
Soy una cajita que se abre y se cierra,
y que entre los dientes guardo la lengua.
¿Quién soy?
Respuesta: la boca

Canciones Infantiles.

1.- SACO UNA MANITA. 
Saco una manita la hago bailar,
La cierro, la abro y la vuelvo a guardar
Saco otra manita la hago bailar,
La cierro, la abro y la vuelvo a guardar
Saco las dos manitas las hago bailar,
Las cierro, las abro y las vuelvo a guardar.
A mis manos, a mis manos yo las muevo, y las paseo, y las paseo,
a mis manos, a mis manos yo las muevo, y las paseo haciendo así:
Haciendo ruido, y mucho ruido, golpeamos los pies, las manos también


2.- TREPSI EL PAYASO.
Trepsi el payaso se esconde y hace boo
Se esconde y hace boo
Se esconde y hace boo
Trepsi el payaso se esconde y hace boo
Para jugar contigo.
Tomen sus manitas y aplaudan y aplaudan 
Y aplaudan y aplaudan
Y aplaudan y aplaudan
Tomen sus manitas y aplaudan y aplaudan
Y aplaudan y aplaudan para decir adiós


3.- ABEJAS ZUM ZUM
Zum, zum, zum, zum, zum, las abejitas suenan al volar
Zum, zum, zum, zum, zum, cuando salen a jugar
Zum, zum, zum, zum, zum, Trepsi contento las va saludar
Zum, zum, zum, zum, zum, porque también quiere jugar 
Sobre mi nariz, te puedes parar
Si me prometes que no vas a picar
Con mis manos yo te puedo atrapar
Pero es mucho mejor dejarte volar


4.- CHANGO MARANGO
Chango marango patas de chango
Esas pulguitas te están matando
Chango marango patas de chango
Esas pulguitas te están matando
Se rasca la cabeza, se rasca la pancita
Se rasca las orejas, se rasca la colita
Se rasca la cabeza, se rasca la pancita
Se rasca las orejas, se rasca la colita
Cabeza, pancita, orejas, colita
Cabeza, pancita, orejas, colita


5.- POR ARRIBA MI CABEZA.
Por arriba mi cabeza
Por abajo están mis pies
Por arriba toco el techo
Por abajo el suelo está
Hasta arriba pajaritos vamos todos a volar
Por debajo gusanitos nos vamos así a arrastrar.
Ahora somos unos gusanitos, nos estamos arrastrando, todos por el suelo.